Hablando de piropos
¿Quién no ha dicho, recibido o escuchado alguna vez un piropo? Que no solo puede ir dirigido a las representantes del sexo femenino, sino también a los hombres. Esta frase de elogio puede resultar común, pero detrás de ella hay algo más que sentimientos de admiración o amor. Hay además elementos históricos y socio-culturales que se han trasmitido a través de varias generaciones. El origen de la palabra proviene del griego “pyropus” que significa “rojo fuego”. La historia cuenta que los romanos utilizaron esta palabra para referirse a las piedras finas de color rojo como el rubí. El rubí entre los amores romanos era la piedra que significaba “corazón,” la que el amante (adinerado) obsequiaba a la novia en señal de entrega afectiva. Los que no tenían “con qué” acceder a tal acto, “usaban” palabras bellas y emotivas como metáfora de aquella entrega. A partir del siglo diecisiete comenzaron a usarse como actualmente se conoce, es decir como “una forma...